El cura de Balmaseda salió ayer, Domingo de Ramos, a bendecir las calles del pueblo, pero la Ertzaintza lo identificó y le indicó que debía volver a su casa.
El cura de Balmaseda salió ayer, Domingo de Ramos, a bendecir las calles del pueblo, pero la Ertzaintza lo identificó y le indicó que debía volver a su casa.