Hoy se celebra el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cérvix, y qué mejor ocasión para recordar la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz, objetivo por el cual Osakidetza arrancó en 2028 un programa pionero de cribado a través de la invitación directa, bien por carta o SMS.
Desde ese año se han detectado 585 tumores malignos en Euskadi, y de ellos, los que se diagnosticaron por medio del cribado estaban en estadios iniciales en el 70% de los casos, lo que ha permitido aumentar la supervivencia de manera notable. De hecho, la mortalidad de las personas diagnosticadas a través de este programa es del 2,94%, frente al 36,23% de las personas diagnosticadas por sintomatología o hallazgo casual.